Holmenkollen: trampolín de salto de esquí y mirador con las mejores vistas de Oslo

Si eres un apasionado del esquí y estás en Noruega, en Oslo concretamente, no podrás perderte la visita a Holmenkollen y su espectacular pista para saltos de esquí. Pero no solo es una instalación deportiva, sino todo un homenaje a este deporte invernal con un museo que recoge los 4.000 años de historia del esquí, una tirolina con un recorrido de más de 300 metros si buscas emociones fuertes y con unas vistas panorámicas de Oslo que merece la pena ver.

La instalación deportiva más visitada del mundo

La instalación deportiva más visitada del mundo. Holmenkollen es el lugar de celebración de legendarias competiciones de esquí desde 1892. En la zona montañosa de Holmenkollen podrás disfrutar de:

  • La Rampa de salto de esquí Holmenkollbakken.
  • El museo de esquí.
Visto desde arriba sin nieve Holmenkollen

El Trampolín de Holmenkollbakken

La primera competición de saltos de esquí en Holmenkollen fue en 1892 ante una multitud de unas 12.000 personas. La competición constaba de dos pruebas una de esquí de fondo de unos 18 km, y al día siguiente los esquiadores debían realizar un salto de 21,5 metros. Solo los mejores eran capaces de realizar las dos pruebas con éxito.

En este humilde comienzo, el trampolín de salto era una colina con una pista fabricada a partir de ramas y nieve. En las primeras décadas del siglo XX, a medida que el esquí se iba popularizando, en la zona de la rampa la que los esquiadores comienzan su descenso, se hacía más elevada con andamios de madera que permitían a los esquiadores saltar más lejos.

No te puedes perder Kollensvevet: la tirolina de Holmenkollen

Si te apetece convertir Holmenkollen en una experiencia de “me voy a acordar toda la vida”, existe la zipline Kollensvevet, que sale desde lo alto de la torre y baja como si hicieras un salto de esquí.

¿Cuánto mide y qué vistas tienes?

La tirolina tiene 361 metros de recorrido y un desnivel de 107,5 metros. Lo potente no es solo la velocidad: es que vas literalmente volando con una panorámica brutal de Oslo y del fiordo.

¿Merece la pena?

Si tu plan es 100% cultural, con el museo y el mirador ya vas servido. Pero si viajas con amigos o quieres un “momento épico” para el recuerdo, esta es de las actividades más distintas que puedes hacer en Oslo sin salirte de la ciudad. Podrás sentirte como un auténtico saltador de esquí.

Lo que debes saber para visitar Holmenkollen

Cómo llegar

Holmenkollen está en la zona alta de Oslo y la manera más cómoda de subir es el metro (T-bane) línea 1, que te deja cerca del complejo. Es una visita perfecta para combinar ciudad + naturaleza en la misma mañana, porque en cuanto sales del metro ya notas el cambio de ambiente.

Un plan perfecto para medio día en Oslo

Holmenkollen funciona muy bien como plan “de mañana” o “tarde corta”. La idea es simple: subes, haces museo + mirador, y luego decides si te quedas por la zona o vuelves a bajar hacia el centro.

  • Plan rápido (1–2 horas): Ideal si estás en Oslo pocos días: mirador + museo y listo. Es el “imprescindible” porque te llevas deporte, historia y vista panorámica en una sola visita.
  • Plan completo (medio día): Si vas con más calma, puedes añadir un extra cerca del complejo (paseo por la zona, foto en la capilla, o incluso combinarlo con naturaleza). La gracia de Holmenkollen es que te da esa sensación de “me he escapado de la ciudad” sin haber hecho un viaje largo.

Entradas y precios (Actualizado 2026)

Aquí viene lo bueno: la entrada incluye Museo del Esquí + subida a la torre/mirador (es decir, no pagas “por separado” para ver las vistas). Precios 2026 (referencia oficial):

  • Adulto: 200 NOK (17€ aprox)
  • Jóvenes (menos de 30): 150 NOK (13€)
  • Niño (6–17): 100 NOK (9€)

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El nuevo Holmenkollen

Como parte de los preparativos del Campeonato Mundial de 2011, se lanzó un concurso para encontrar el mejor diseño para crear el salto de esquí. JDS Architects ganó el concurso con un diseño moderno que conseguía mantener el perfil característico de Holmenkollen a la vez que seguía con su estatus como punto de referencia. El nuevo diseño presenta dos «brazos» a ambos lados del salto que protege a los esquiadores del viento y da más espacio para las cabinas de los jueces y sitios para la familia real.

El nuevo Holmenkollen es el resultado de las varias extensiones que se han hecho a lo largo de los años que han ayudado al desarrollo de este deporte desde sus inicios en 1892 con saltos de 20 metros hasta los 140 metros que pueden alcanzar los esquiadores hoy en día.

El Museo de Esquí de Holmenkollen

El museo del esquí de Holmenkollen, ubicado debajo del famoso salto de esquí, inaugurado en 1923 es el museo más antiguo del mundo, de este tipo de museos. El museo presenta más de 4.000 años de historia del esquí, comenzando con grabados rupestres que datan de la Edad de Piedra. También muestra esquiadores y esquís de la época vikinga. Además, muestra el equipo utilizado en las expediciones polares de Fridtjof Nansen y Roald Amundsen. También puedes encontrar una exposición sobre snowboard y esquí moderno.

El precursor del museo fue el arquitecto Hjalmar Welhaven, su colección privada formó la base de los esquís antiguos e históricos que se exhiben en el museo. La plataforma de observación en la parte superior de la torre de salto ofrece vistas panorámicas de Oslo. ¿La mejor vista de la ciudad? apostamos que sí.

También podrás disfrutar de cafeterías y tienda de souvenirs.

La Capilla del Pueblo
Capilla Holmenkollen

Gran evolución desde los juegos olímpicos de 1952

La pista sufrió una gran mejora a partir de los juegos olímpicos de 1952, que tuvieron lugar en Oslo. Se creó una torre más alta que incluía un ascensor para los esquiadores. Además, se construyeron gradas para los espectadores por primera vez, y sitios especiales para jueces y para la familia real noruega. La competición de esquí de ese año a trajo a entre 120.000 y 150.000 personas, un récord que a día de hoy no se ha conseguido superar.

Cuando se restablecieron los Campeonatos Mundiales de 1966 y 1982, el salto de esquí ya tenía el perfil característico que ha hecho de Holmenkollen un punto de referencia. Las esquiadoras comenzaban a tener acceso al salto de esquí, pero todavía no se les permitía competir. En 1974, Anita Wold fue la primera mujer en saltar en Holmenkollen, realizando la apertura del festival de ese año.

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