El Knarr es un tipo de barco mercante nórdico, muy utilizado por los vikingos. Estos barcos mercantes eran construidos con la misma técnica que todos los tipos de barcos de la época vikinga llamada tingladillo (casco trincado).
Historia del Knarr
El Knarr fue una parte muy importante durante la expansión vikinga, ya que era un barco de carga preparado para largos viajes y que podía ser operado por una tripulación más pequeña que otros barcos vikingos.

Características principales (con ejemplos arqueológicos de Skuldelev)
Se han encontrado barcos de diferentes tamaños y usos. En el conjunto de Skuldelev (Roskilde, Dinamarca) hay dos referencias muy útiles para entender el “perfil” de un carguero vikingo:
- Skuldelev 3 (comerciante costero): aprox. 14 m de eslora, 3,3 m de manga y 0,9 m de calado, con una capacidad de carga de 4,6 toneladas. Navegaba principalmente a vela, con apoyo de remos para maniobras, y se estima una velocidad media de 4–5 nudos (máxima 8–10 nudos).
- Skuldelev 1 (gran carguero oceánico, tipo knarr): barco más ancho y voluminoso, pensado para el Atlántico Norte. Se suele describir con una eslora en torno a 16 m, manga ~4,8 m, calado ~1 m, tripulación 6–8 y vela de ~90 m², capaz de alcanzar en condiciones favorables máximas cercanas a 13 nudos.
Con una capacidad de carga alta para su época, estos barcos no solo transportaban artículos “de lujo”, sino también mercancía cotidiana en volumen: madera, lana, pieles, grano, herramientas… lo que hiciera rentable el viaje.
En las rutas del Atlántico Norte, la duración de una travesía dependía mucho del viento y la meteorología. Por eso los viajes comerciales se planificaban por temporada y, en muchas ocasiones, los comerciantes preferían hacer un solo gran trayecto al año, dejando margen para esperar ventanas de buen tiempo.
Utilización del Knarr
El Knörr tiene medias cubiertas tanto en proa como en popa, cada una con algunos orificios para los remos. (Los remos probablemente solo se usaban para maniobrar en la costa). Un gran agujero en medio del barco comprendía la bodega de carga. Esteras de maleza o paja debajo de la carga protegían al barco de los daños causados por la propia carga. Una tripulación de aproximadamente seis marineros tripulaban el comerciante costero: un timonel, un vigía, un achicador y otros suficientes para manejar la vela. El knörr oceánico probablemente tenía una tripulación de doce personas que compartían las ganancias.
Al igual que los buques de guerra, el poco calado de los cargueros significaba que podían llevarse fácilmente a una playa para descargarlos, que probablemente era la forma más habitual de anclar un barco. Los barcos también navegaban en estuarios poco profundos durante la marea alta para carga y descarga. Cuando terminó la marea, el barco fue depositado suavemente en el lecho del estuario, donde la carga podía descargarse fácilmente.
Cómo reconocer un knarr (y por qué fue clave)
A diferencia de los barcos largos de guerra, el knarr era el “camión” vikingo: más ancho, con bordas más altas y un casco pensado para estabilidad y carga en mar abierto. En los hallazgos de Skuldelev, el modelo oceánico (Skuldelev 1) refleja precisamente esa idea: un mercante robusto, preparado para navegar el Mar del Norte, el Báltico y el Atlántico Norte con buena capacidad de carga.
¿Cuánta gente llevaba y cómo se movía?
En este tipo de mercantes la tripulación podía ser relativamente reducida (en torno a una decena, según el viaje), porque su potencia principal era la vela cuadrada, y los remos se usaban sobre todo para maniobras cerca de costa o en condiciones sin viento.
Dónde ver un “knarr” hoy (si te interesa la historia vikinga)
Una referencia clara es el Viking Ship Museum de Roskilde, donde se exhibe Skuldelev 1 y existe una reconstrucción (Ottar) basada en ese mercante oceánico.
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